← Blog toma de decisiones productividad

El filtro anti-objetos brillantes: cómo saber si una oportunidad es para ti (o solo brilla)

¿Síndrome del objeto brillante? Aprende a distinguir una oportunidad real de lo que solo brilla con este filtro de 3 preguntas para emprendedoras.

Shirly

Shirly Nowak

Como he estado unas semanas desaparecida, ahora me toca ponerte al día. Y quiero empezar con algo que me pasó en abril.

Yo estaba en plena pausa. Reconstruyendo y redefiniendo todo esto que ahora tienes delante: la marca nueva, la web, los textos y hasta el diseño del correo desde el que te escribo.

Y en mitad de ese lío, me llegó una oferta.

Estaba en una de mis pausas de la jornada laboral, abrí el WhatsApp, y vi un mensaje llamativo en una comunidad de emprendedoras de la que formo parte.

Abrí el mensaje tranquilamente, sin esperarme ni imaginarme lo que encontraría dentro. Lo leí y noté una atracción que ni con Brad Pitt en Leyendas de pasión… porque el proyecto que se presentaba en esa oferta, buscando un perfil como el mío, me llamaba con todo.

Los valores, el manifiesto, la energía con la que estaba escrita la oferta… Todo hablaba mi idioma.

El problema era que lo que ofrecían no era el camino que yo llevaba marcándome desde hacía unos meses. Yo estaba yendo hacia otro lado.

Y encima había algo en el hecho de que me llegase esa oferta, que removía en mí algo muy concreto (y muy humano).

Me permitía tener algo nuevo YA.

Algo nuevo sin haber terminado lo que tenía entre manos… Sin acabar de reconstruir mi marca… Sin haber cerrado lo anterior.

La Shirly de hace 2 años hubiera dicho que sí en treinta segundos.

Pero la Shirly CalmActiva de hoy, no.

El Ruido

Cuando quieres tenerlo todo YA

Para explicarte por qué, tengo que irme cuatro años atrás.

Hace cuatro años paré todo lo que tenía entre manos para hacer una formación superior en diseño gráfico.

Me había enamorado del branding de repente. Lo vi, lo quise, y me lancé —ilusa de mí 😅

Me volqué en esa formación durante meses. Y cuando terminé… seguí con mi vida normal, como si nada. Sin buscar clientes. Sin crear un portfolio. Sin hacer nada de lo que, en teoría, haces cuando aprendes algo con una intención real detrás.

Lo había hecho, básicamente, para hacer un check en mi lista mental. Me había atrapado un objeto brillante de manual, vamos.

Y mientras lo hacía, había dejado de hacer otras cosas que quizás sí me hubieran ayudado a avanzar sin desviarme de mi dirección.

El problema es que en ese momento tampoco tenía muy claro cuál era esa dirección. Y los objetos brillantes funcionan especialmente bien cuando no la tienes.

Pensándolo ahora, creo que detrás de ese salto había una falta de confianza en el camino que ya estaba recorriendo.

Y tomar decisiones así es prácticamente imposible.

Por eso, cuando en abril me llegó la oferta que te conté al principio, hice algo diferente.

La Calma

El filtro anti-objetos brillantes

Lo que hice fue no decir nada sobre la oferta, y mucho menos presentarme, durante dos días.

Me di ese tiempo para que el brillo bajara lo suficiente y pudiera ver si detrás había algo auténtico para mí.

No te voy a mentir: mi cabeza estuvo esos dos días intentando convencerme de que tenía que actuar ya. Repitiéndome el discurso de que si no me presentaba rápido, otra lo haría.

Pero para evitar caer en mi misma piedra, yo me ceñí a hacerme tres preguntas:

  • ¿Esto me acerca o me aleja de cómo quiero sentirme cuando cierro el portátil?
  • ¿Lo estoy considerando porque lo quiero de verdad o porque quiero moverme YA?
  • ¿Puedo decir sí a esto sin dejar tirado algo que ya empecé?

Respondí a estas preguntas con honestidad. Y la respuesta fue que sí, pero con unas condiciones.

Fue un sí que vino de mí, y no de una Shirly cegada por el brillo. Y eso, para mí, lo cambia todo.

Te toca

Identifica un objeto brillante que tengas rondando esta semana en tu cabeza o en tu agenda.

Puede ser:

  • Un curso que llevas un tiempo mirando
  • Una colaboración que te propusieron
  • Una app nueva
  • Un proyecto que te llama pero no sabes si es el momento

Antes de decidir si lo haces o no, espera 24 horas y hazte las tres preguntas.

Luego decide, y decide tranquila porque lo estarás haciendo con cabeza y con calma.


Y con esto me despido por hoy.

Recuerda que volveré por aquí la semana que viene con un nuevo ruido… y su calma 😉


PD. Mientras escribo esta newsletter me doy cuenta de que todavía tengo varios cursos y formaciones sin hacer, fruto de mi apasionante pasado con el síndrome del objeto brillante 😅 Pero vamos… que ahí se van a quedar de momento. Y tú, ¿tienes claro qué cosas en tu vida ahora mismo son objetos brillantes? Si te apetece, respóndeme a este correo y cuéntame cuál es tu objeto brillante. Yo te responderé con lo que yo haría en tu lugar.

Entre el estímulo y la respuesta hay un espacio. En ese espacio está nuestro poder para elegir. — Viktor Frankl

Un abrazo con calma y alma,

Shirly

Newsletter semanal

¿Te ha gustado este artículo?

Cada miércoles a las 8h envío ideas como estas directamente a tu bandeja. Únete gratis y llévate la guía «¿Por qué procrastinas TÚ?».